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Cada vez más, los estudios científicos revelan que los espacios interiores ejercen efectos significativos sobre la experiencia del usuario, impactando en su salud física y mental. Conociendo esto, podemos manipularlos en nuestro mayor beneficio. Pasamos muchas horas de nuestras vidas en la oficina o área de trabajo. Por este motivo es importante que el entorno sea lo más agradable
posible y para ello debe cumplir con unas condiciones ambientales mínimas de salud, confort y seguridad. En primer lugar, debes evaluar y atender factores como: el espacio físico, la acústica, la iluminación, y la temperatura.

Espacio físico, debe ser amplio, las dimensiones deben ser apropiadas para ti. No hay mayor enemigo para el confort que un lugar donde las personas estén apretadas, sin espacio suficiente para trabajar con comodidad y poder moverse de un lado a otro sin sentirse agobiadas. La oficina debe estar limpia y organizada, debe haber espacio suficiente para archivar o guardar todo el material sin que su acceso o localización suponga problema alguno. El mobiliario debe ser ergonómico para evitar lesiones y problemas de salud.

Acústica, un exceso de ruido en la oficina procedente del exterior o de algún aparato en el interior (maquinaria, calderas, aire acondicionado) puede provocar desde problemas de concentración a daños psicológicos más graves, como ansiedad o nerviosismo. Existen alternativas para el aislamiento acústico, entre ellas: materiales aislantes de pisos, paredes y techos, cristales especiales para amortiguar el ruido del exterior, mamparas o pantallas de absorción de ruidos.

Iluminación, por sentido común, una oficina debe estar bien iluminada, si es posible con luz natural durante las horas del día. Es de conocimiento general que una pobre iluminación provoca dolores de cabeza y problemas oculares que merman la salud e incide negativamente en el rendimiento. Es por esto, por lo que debe haber una correcta distribución de la iluminación, la intensidad debe ser la adecuada para tu tipo de trabajo, se debe evitar las superficies reflectantes que provocan destellos, resplandores y molestias, además se debe controlar la luz solar con cortinas u otros métodos.

Temperatura, tu espacio de trabajo debe estar suficientemente ventilado, sin humedad excesiva y mantener una temperatura de confort. De lo contrario, es muy fácil que acabes sufriendo catarros, resfriados o que te sientas incómodo e irritable. Se llega al confort térmico cuando no experimentas sensación de calor ni de frío y las condiciones de la temperatura en la oficina, corrientes de aire y humedad son favorables a la actividad que desarrollas. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) recomienda
mantener las temperaturas en el lugar de trabajo en el rango de 68 a 76 grados Fahrenheit y mantener la humedad en el rango de 20 a 60%.

Una vez atendidas y resueltas las necesidades de salud, confort y seguridad, es momento de prestar atención especial al diseño. Un espacio de trabajo enriquecido impacta en la motivación, en el rendimiento, la productividad y en la creatividad. ¿Cómo logras esto? Humanizando tu espacio. Es a través de la naturaleza cuando el espacio se humaniza. El ser humano posee una inclinación inherente a un vínculo con la naturaleza, es lo que nos hace humanos, esta tendencia biológica necesita ser nutrida y desarrollada para ser funcional. Lamentablemente hay una creciente desconexión del mundo natural y como consecuencia problemas de salud y mentales.

Lo ideal es trabajar en ambientes con abundante luz natural y con vistas al exterior. La permanencia en espacios cerrados durante un tiempo prolongado produce desasosiego e incomodidad. Las vistas deben ser del cielo o paisajes, cuando son dirigidas hacia edificios causa ansiedad. Si no cuentas con este valioso elemento, puedes recrearlo artificialmente. Está comprobado que la presencia de un cielo o ventana artificial en un espacio interior (instalado correctamente y con una luminosidad adecuada al espacio y a sus características), causa los mismos efectos que la presencia de ventanas reales.

Para que el espacio se exitoso hay que cuidar aspectos importantes tales como: la distribución, el color, el mobiliario y la decoración. La clave está en lograr un equilibrio. Para consultas se puede comunicar con Leslie Borrero al (787) 938-7158.

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